Le Voyage Connecté en México: los estados de Veracruz y Tlaxcala

Coatepec

México, un país con 2 veces la población francesa y 4 veces la superficie de Francia metropolitana, ¡si desean visitar este gran país, no crean poder recorrerlo en tan solo dos semas! Al contrario de lo que puedan pesar mucho, México no es un desierto seco lleno de cactus altos con el perezoso Fernando con su sombrero en la cabeza descansando bajo su sombra. No, México esta formado por una multitud de regiones, todas diferentes con sus particularidades climáticas, arquitecturales, culturales y geográficas. No obstante, México también es un país que sufre una mala fama generalizada por turistas extranjeros, particularmente franceses, que juzgan el país como peligroso sin haberlo pisado nunca.

Como tenemos curiosidad, decidimos verificarlo por nuestra cuenta y visitar México más en profundidad. No el de las postales ni de las guías turísticas. El auténtico, el verdadero. Para ello, elegimos las regiones de Veracruz, Tlaxcala y en menor medida Puebla, ubicados entre la ciudad de México y el golfo de México, al este de la capital. Decidimos pasar por una agencia local eco-responsable, la agencia Totonal, basada en Cholula, que nos acompañó a lo largo de este viaje con el fin de enseñarnos lo mejor de lo que nos pueden ofrecer estos Estados, ¡y lo menos que podemos decir es que no nos decepcionaron!

Riquezas culturales y arquitecturales

Visitar los estados de Tlaxcala, Veracruz y Puebla es sumergirse en un México histórico, marcado por la rica mezcla entre la historia prehispánica y un fuerte toque español.

A lo largo de nuestro recorrido, Totonal nos llevó a hacer malabarismos agradables entre los vestigios culturales y la vida cotidiana del México de hoy en día. Como pudimos comprobar, pasear de una ciudad a otra y de una plaza a otra, es desplazarse en el tiempo y jugar con las épocas. Se trata sobre todo de darse cuenta y entender lo que realmente es México : es vivir y aceptar la conquista española en tierras indígenas de América Central, el conjunto formando al final una misma (id)entidad, semejante al cuadro simbólico que nos ofrecen las ruinas de Cholula : una iglesia construida encima … ¡de la base piramidal prehispánica más ancha de toda Meso-América! ¡Había que atreverse !

La evidencia de vestigios de tiempos más antiguos siguen presentes en todos los rincones. Tanto arquitectónicos o bajo la forma de rituales (como el que participamos con una empresa local en un espacio natural de Tlaxcala) pero lo más nos impresionó fue sin duda la belleza de la ciudades. ¡Qué dulzura para los ojos ! Entre el maravilloso y tranquilo Tlacotalpan, la moderna Cholula, la auténtica Coatepec y las más ajetreadas Puebla y Veracruz el visitante se verá sumergido en un paisaje arquitectural formado por mil y un colores. Azul, rojo, verde, morado, … todo está. Cada casa, cada comercio, cada iglesia, cada elemento de la ciudad se identifica por su propio color, heterogeneidad ambiental creando al final una maravillosa paleta de colores.

Riquezas culinarias

Pero quedarse fuera de todos estos edificios sería un error porque nos queda otra riqueza local por descubrir, la cual se encuentra dentro de las casas y comercios, más precisamente en la mesa.

Después de 3 meses en Estados Unidos, les podemos decir que nuestras papilas volvieron a encontrar su razón de ser tras cruzar la frontera. México, de hecho al igual que Francia, forma parte de los pocos países que tienen el privilegio de registrar su gastronomía como patrimonio mundial de la UNESCO.

Sopa de calabaza con todos sus condimentos en Señoríos del Agua

Sea para un tentempié, una comida más elaborada o simplemente tomar una copa, se sorprenderán con la calidad y riqueza de los manjares propuestos. Más allá de los extendidos tacos, burritos, quesadillas o enchiladas (a veces nos perdemos un poco) les ofrecerán platos finos y suntuosos a base de productos locales casi desconocidos para nosotros : hojas de chaya, maíz azul (rosado, rojo…) y su hongo (huitlacoche), frijoles negros, plátanos machos fritos y flores de jamaica entre otros.

Además, en el Estado de Veracruz la proximidad del mar les permitirá deleitarse con el pescado y marisco bien fresco, todo aromatizado con deliciosas salsas y condimentos. En fin, aquí, comerán (muy) bien. Además, no vamos a mentir, es realmente barato…

Paisajes encantadores … ¡más allá de lo que te imaginas!

Claramente, el México que hemos encontrado está a años luz de las idea preconcebidas, lejos del desierto caluroso y árido. Aquí mas bien encontrarán mar, ríos, lagos montañas e incluso selva. ¿Tienen un espíritu aventurero? Aquí lo encontrarán todo, naturaleza y actividades al aire libre para los enamorados, hacer rafting en los rápidos del río Pescados, bañarse en las magnificas cascadas de la selva de los Tuxtlas, kayakear en los manglares o bien hacer sesiones de yoga en las alturas de la selva, no se decepcionarán con las posibilidades que se les ofrece el destino.

El descubrimiento de las regiones de Puebla, Tlaxcala y Veracruz nos permitió restablecer estos mitos y conocer las verdades sobre México y la gran variedad que ofrece.

La posibilidad de eco-turismo

Descubrir esta región desconocida, es sumergirse en una vida local ultra-auténtica, no directamente adaptada para recibir turistas, especialmente extranjeros. Aunque brille la ciudad de Veracruz a escala nacional e incluso internacional por su puerto, el resto del territorio posee estructuras esenciales (hoteles, restaurantes, comercios,…) hechos por y para los habitantes.

Más que nada, nos sorprendimos con la fuerte consideración medioambiental por todos los lugares que visitamos en estos 3 estados. Sea de manera natural (uso de productos frescos y locales en los restaurantes …) o utilizado para sensibilizar (el uso del agua en los hoteles por ejemplo), nos vamos con el sentimiento que la toma de consciencia ambiental es profundamente anclada en las costumbres de los habitantes de Tlaxcala y Veracruz.

“Da la impresión de que el concepto adopta el sentido de ser trendy, casi casi como una hipsterización intemporal”.

En el marco de este esfuerzo colectivo, la agencia de viajes Totonal nos llevó a descubrir una manera sencilla y cualitativa de viajar en la región. Aprendimos que el turismo responsable posee una multitud de aspectos, empezando por la degustación de un café local, siguiendo con la inmersión total en una pequeña comunidad, pasando por la participación a actividades encantadoras que gastan menos energía (kayak en los manglares, rafting, paseos y yoga en la selva,…)

¡No vimos ningún turista en una semana!

Nos somos « anti-turistas » (claro, ¡nosotros somos los turistas!) y desde que salimos de Francia en nuestro viaje por el mundo no buscamos en absoluto evitar las zonas turísticas. Vamos donde nos guían nuestras ganas y tratamos de visitar los lugares más bonitos y enriquecedores de lo que la Tierra puede ofrecer.

Françoise y Helen con el equipo Totonal

A pesar de todo, ¡nos sorprendimos mucho cuando al final de nuestra estancia con Totonal nos dimos cuenta que no habíamos visto ningún turista en toda la semana! Esta constatación es bastante insólita porque es simplemente la primera vez que nos pasa desde que empezamos nuestra vuelta al mundo hace nueves meses, y eso que hemos visitado áreas muy aisladas por ejemplo en la provincia de la provincia de Ha Giang en Vietnam y otros sectores de Birmania.

En todo caso, esto nos lleva a decir que realmente descubrimos algo puramente « verdadero », y que fuimos espectadores (y a veces actores) de una vida local auténtica con todas las ventajas que esto implica (ninguna trampa para los turistas, precios baratos, una gastronomía igual de « auténtica », unos habitantes a veces sorprendidos de vernos y por lo tanto muy acogedores …)

Al final, pasamos una excelente semana en zonas donde los turistas (casi) no visitan en vez de visitar la famosa península de Yucatán, o los estados de Oaxaca y Chiapas.

Ante todo, nos vamos con el sentimiento de haber descubierto el « verdadero » México, no el que las guías de viaje nos quieren enseñar sino él que tienes que ir a buscar.

Y justamente, la imagen que tenemos ahora del país ya no tiene nada que ver con lo que nos imaginábamos al principio. Más allá de los aspectos mencionados anteriormente (paisajes, ciudades, gastronomía), nos marcó el fuerte sentimiento de seguridad que reinaba. Hasta era casi imposible imaginarse por un solo segundo que nos encontrábamos en un país catalogado como « peligroso » ya que estos rumores no tienen nada que ver con la vida local.

Esta entrada ha sido escrito en francés por Le Voyage Connecté y traducido por Isabelle Rohan. 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s